“Así, una sola armonía ordena la composición del todo[...] mezclando los principios más contrarios.”
ARISTÓTELES.
” Nada existe enteramente por sí solo, todo es en relación con todo lo demás.”
BUDA.
Intentado tratar el tema como algo mas que una experiencia personal, obviando que lo es, si no de que iba a escribir yo…A lo que iba, las rupturas tienen miles de matices diferentes, pero haciendo una pequeña recogida de información en una noche de juerga postruptura y consecuente borrachera donde todo el mundo acaba ejerciendo de psicoanalísta y consejero (cabe decir, que en algunos casos se agradece, pero cuando el borracho del grupo de whiskeros de al lado, te escucha de reojillo porque le está mirando el culo a tu amiga, se acerca y te comenta que gustoso el te hacia quitarte los malos recuerdos del melón…in end..)he, y probablemente iré, descubriendo, las fases por las que se pasa en estos moderadamente amargos momentos. Nota: esta información está basada en opinión genéricamente femenina, experiencialmente no puedo hablar de un modo penecéntrico y por tanto me resulta un pelín mas complejo de analizar.
Está visto que existe un arrepentimiento inmediato al punto y final del tema, es decir, cuando la muchacha se da cuenta del error cometido, todo se arregla, que panolada acaba de hacer. En este punto, la muchacha anteriormente citada se pondría en ejercicio de recuperar lo recientemente perdido, A TODA COSTA. El ansia le puede. Una vez superada o mediosuperada esta fase de arrastramiento (esta durará mas o menos dependiendo del nivel de chocolate al que pueda recurrir, chocolate o cualquier otro estimulante endorfínico del que dispongan en la cercanía), se procederá a la fase de alejamiento, aquí cuentan con una relevante posición, las relaciones sociales y tiempo disponible de la muchacha (llamémosla “M” a partir de ahora), quiero decir, a mayor tiempo disponible y menor relación social, mayor posibilidad hay de caer en el error de recurrir al teléfono o cualquier otro mecanismo de contacto con la persona en proceso de separación, y viceversa. Esto no quita que M sea una avispadiya y recurra a cualquier pretexto y excusa, tiempo muerto y batería de sobra en el móvil para acudir a LA LLAMADA. Ésta se convertirá en un lazo constante, con el problema a superar, es por tanto muy importante que el objetivo LLAMADA, se lo mas difícilmente alcanzable posible. Aqui es cuando se solapan varias fases, dependiendo de la M en cuestión, estará la M que no hace mas que acudir a recuerdos pasados, y futuros, o la que ejercitará el valioso arte de la fuerza de voluntad, extendiendo la mano hacia cualquier otra cosa que no sea el ratón sobre la carpeta FOTOS, véase por ejemplo: llaves de piso—>objetivo carrera por el parque para lucirse un rato. La M que querrá tricotearse a todo tipo que se menee sobre la pista de baile, biblioteca, o balcón vecino, o la que no querrá saber nada de ámbito de pichines durante una buena temporada, llegando incluso a plantearse experiencias novedasas
. La M que no hará mas que planes novedosos procurando eliminarse de la zona cero, o la que se queda en la zona cero atrayendo elementos novedosos, también estará la M que haga un mix de todas ellas,nen fin, que posibilidades hay por un tubo. En esta fase de múltiples opciones lo que impera es el tiempo fuera, es decir, tiempo fuera de la habitualidad presente hasta el momento, tiempo de espera. Lo mas normal, es que una vez pasado ese tiempo de espera, los sujetos enredados en el asunto recuperen un espacio adecuado a ellos, sea cual fuere el susodicho espacio. Si bien es cierto que esto no ocurre siempre, y uno o mas de los protagonistas se acaba encontrando sin posición a la que ajustarse, lo ideal es que se ponga un poquito de ambas partes y con mucho esfuerzo y dulces, evolucionar en consenso hasta un punto aceptable y aceptado por ambas partes (o las que sean).
Llegado a este momento de la madrugada, y habiéndose evaporado la poca inspiración con la que andaba tecleando las letrillas, solo me queda mencionar, que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, que las deducciones quedan fuera de lugar y que en ningún momento queríamos faltar al respeto a los ornitorrincos, que si asi fuera lo sentimos mucho, ya que el ornitorrinco no tiene culpa de nada, ni de su pico de pato ni de las idas y venidas de las relaciones parejiles.
¡Ala! ¡a quererse mucho y a temiquear mas aún!


