Hallábame yo viendo la tele hace un ratito, cuando cambié de canal y me encontré con un programa en el que diversos jóvenes, algún tipo viejo (mas viejo que mucha gente, pero más joven que algunos edificios), discutían en plan “Moros y Cristianos” pero sin apenas moderador que moderase, sobre el sexo hoy en día, sobre la edad, cirscustancias, razones, peligros, etc. Basicamente el asunto se dividía por supuesto en dos bandos contrarios (que existiera un término medio le habría dado al programa mucha menos tensión argumental y en consecuencia menos audiencia, parece ser), un bando que se dedicaba a proclamar el orgullo de mantenerse entero y “florado” hasta la llegada del matrimonio o del único y verdadero amor (que me dices tú a mi, como coño se reconoce eso) y un otro bando que se retractaba de una única cosa, no haber comenzado las relaciones sexuales mucho antes. La cosa andaba en una media de iniciación (penetratoria) de catorce años, aunque podía bajar hasta los doce. Se hablaba también de como a estas edades y posteriores (adolescencia y demás) se viene empleando el metodo mensajil con bluetooth, para localizar posibles jincaciones en el lugar y alrededores, así de simple, con un “¿fllamos?” te trajinas a cualquier desconocido/a que este en la zona y con ganas de mambo, a rocanrolear la casva que diría Homer Simpson.
La cosa, según la pintaban los muchachos/as del programa, era tematizar (del que quema) cuantas mas veces y variadas mejor. Y lo que se planteaba en el programa, era lo siguiente: si está bien así, si se opina que los catorce (o doce) no es una edad como para ir tematizando, la forma, el fondo, en fin, analizar unpoco todo. Me ha parecido relativamente interesante, salían también algún que otro padre, al que se le preguntaba que si su hijo de doce/catorce años viene y le dice que se ha trajinado a fulanita/menganito, ¿cómo reaccionarían?.
En fin, que los tres gatos y el ornitorrinco (sin ofender) que se pase alguna que otra vez, quiere dejar constancia de su opinión al respecto, pues es libre de hacerlo (ya decidiré yo luego si apruebo el comentario o no
).




