Es sabido, al menos por mi, que este 2009 no está teniendo unos comienzos celebréticos. Este mismo día de hoy, mi pedazo de profesora de Lingüística de la Lengua de Signos, ha tenido que dejar de darnos clase, con mi consiguiente triste estado de ánimo. Hablando con ella, con aire resignado, me dijo que conocía una frase, desde que la dijo a Lengua de Signos, a Español Signado pasó un momento, y concluyó con un:
” Deja que la vida llueva sobre tí”. Como una forma de afirmar, que debes dejar que las cosas sucedan, que vayan pasando, aceptándolas y blablabla. A lo que yo respondí con un “- Si, si, pero en ocasiones cuando llueve mucho, en plan Noé, a lo mejor hace falta un barco” . Ella me dice que no, que si llueve mucho, pues te ahogas, o bueno, puedes nadar o hacerte el muerto y flotar…
Me resultó peculiar la reflexión Es bien cierto que a veces llueve, y llueve mucho, pero se supone que aunque esté gris, haga frío, se te meta la humedad de vida hasta los huesos y creas que no va a escampar nunca, incluso que parezca que se inunda todo alrededor y no haya barco y pasen las rayas electricas y las sardinillas por los pies, (aunque me de, que está en contra del método barco), parece ser, que antes o después acaba escampando, y ya se sabe que cuando llueve, alluego posterior, el aire queda límpido, todo alrededor parece renueved y cuando deja de llover la vida esta, pues uno lo ve todo de otra forma, mejor, peor, diferente al fin y al cabo. La diferencia me supongo, consiste en lo que cada uno decide hacer, si ponerse chubasquero, dejarse llevar, pasar de nadar, agarrarse a una farola, si hay, nadar o hacerse el muerto y flotar
.
De momento me da en la nariz (y no la tengo chiquita), que me toca mojarme, de momento. Pero bueno, tarde o temprano, upuservaré las cosas de diferente forma. Y si hay algo cierto, es que “esto también pasará”. Así que a sacar el paraguas , las botas y a tu gueit.






